El Mundo
Vietnam: colecta popular para socorrer a Cuba
Cuba y Vietnam forman parte de los cinco únicos países del mundo de régimen comunista de partido único. A lo largo de las últimas décadas las dos naciones han forjado una alianza basada en la afinidad ideológica y la ayuda mutua, a pesar de haber seguido caminos diferentes en política económica. Cuba apoyó al régimen de Vietnam del Norte en la…
Cuba y Vietnam forman parte de los cinco únicos países del mundo de régimen comunista de partido único. A lo largo de las últimas décadas las dos naciones han forjado una alianza basada en la afinidad ideológica y la ayuda mutua, a pesar de haber seguido caminos diferentes en política económica. Cuba apoyó al régimen de Vietnam del Norte en la devastadora guerra civil que acabó hace 50 años. Hanoi, por su lado, no ha dejado de socorrer siempre que ha podido a La Habana, como ahora. Las autoridades vietnamitas han lanzado una campaña de colecta popular para la población cubana, que sufre una crisis económica sin precedentes. Arrancó en agosto y se cierra este mes de octubre.
La reunión de fondos, dirigida por el Comité Central de la Sociedad de la Cruz Roja de Vietnam y en la que participan ministerios, empresas y ciudadanos, coincide con el 65 aniversario del inicio de relaciones diplomáticas entre los dos países. En 1960, Fidel Castro ya se había hecho con el poder y Vietnam estaba en plena guerra entre el Norte comunista, apoyado por China y la URSS, y el Sur capitalista, aliado de Estados Unidos. La Habana colaboró con el régimen de Ho Chi Minh con el envío de personal sanitario, medicinas y alimentos, además de ingenieros para levantar infraestructuras y asesores militares. Durante los primeros años de la posguerra, Cuba fue uno de los pocos aliados que tuvo el país asiático en el resto del mundo. Muchos vietnamitas no lo han olvidado.
Cuando empezó la campaña, el 13 de agosto, fecha del nacimiento de Castro, el objetivo era llegar a los 2,5 millones de dólares en 65 días, pero la cifra se superó en las primeras 30 horas. La primera semana se llegó a los 13 millones y a finales del mes de septiembre ya se había recaudado casi 17 millones. «Un acto de amor», ha calificado la aportación el presidente cubano Miguel Díaz-Canel. El mandatario caribeño asistió el mes pasado a la celebración del 80 aniversario de la independencia de Vietnam, lograda tras otra guerra contra Francia.

El comandante cubano Fidel Castro con el entonces primer ministro vietnamita Nguyen Tan Dung, en una fotografía de 2014. / Alex Castro / AP
La provincia que ha reunido más dinero es la de Quang Tri, tal vez porque muchos de sus habitantes recuerdan o han oído hablar de la visita que en 1973 hizo a la zona Castro. «¡Por Vietnam, Cuba está dispuesta a dar hasta su propia sangre!», dijo entonces el líder cubano. Quang Tri fue la primera provincia de Sur en ser conquistada por el ejército de Norte. La visita de Castro tuvo lugar meses después de la derrota y retirada de las tropas de EEUU. La guerra de Vietnam acabó con la vida de más de tres millones de vietnamitas y de 58.000 soldados estadounidenses, de los más de medio millón que combatieron en el país asiático.
Lazos históricos
Tras acabar la guerra y producirse la unificación del país, la República Socialista de Vietnam se aferró al modelo soviético de economía estatal planificada. Hubo hambrunas. En 1986 hubo un cambio radical. Se apostó por el «socialismo de mercado», un híbrido entre mercado libre y control estatal. Esta etapa de reformas se conoce como Doi Mui o «Renovación». El régimen permitió la propiedad privada y favoreció la inversión extranjera, entre otras medidas liberalizadoras. El cambio de rumbo facilitó que EEUU levantara en 1994 el bloqueo comercial que mantenía desde hacía tres décadas al país asiático.
A lo largo de estos últimos años Vietnam ha reducido drásticamente la extrema pobreza, aunque ha aumentado el nivel de desigualdad. La riqueza está en pocas manos. Actualmente, seis vietnamitas forman parte de la lista de los multimillonarios que la revista Forbes publica cada año. El actual hombre fuerte del país, To Lam, que asumió la dirección del Partido Comunista el año pasado, ha dejado bien claro que Vietnam seguirá siendo una economía de mercado orientada al socialismo, administrada por el Estado y bajo la dirección del partido. Para este año se prevé un crecimiento del 8% del PIB.
El modelo vietnamita contrasta con el del país latinoamericano, de control estatal de la economía. Cuba está en caída libre, sobre todo desde la pandemia del covid, que afectó de manera especial al turismo, uno de sus principales fuentes de ingresos. Hay escasez de alimentos, de medicinas y de otros muchos productos, además de frecuentes apagones que paralizan toda actividad económica. Penurias que no han hecho más que incrementar el éxodo de la población, el más grande de la historia del país. El régimen esgrime el bloqueo comercial de más de 60 años de EEUU como causa principal de sus males, pero la ineficacia de los gobernantes es patente.

Un charco refleja la cúpula del Capitolio de La Habana y un vehículo clásico, este miércoles, tras recuperarse el suministro eléctrico en Cuba. / RAMÓN ESPINOSA / AP
Vietnam no ha dejado de explicar su experiencia a los dirigentes de la isla, pero sin demasiado éxito, aunque Cuba ha permitido que empresas privadas vietnamitas cultiven arroz en su territorio, cereal del que Vietnam es el segundo productor del mundo. La producción se queda en la isla a un precio mucho menor que en el mercado mundial.
Caminos opuestos en lo económico pero comunes en lo político. Persiguen y castigan a la disidencia, como los otros tres regímenes comunistas de partido único: China, Laos y Corea del Norte.
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