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Sandro Rosell ante la juez del ‘caso Negreira’: «Con 250 euros por informe cómo vamos a comprar árbitros»
Los expresidentes del FC Barcelona Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu han justificado ante la juez Alejandra Gil, que instruye el ‘caso Negreira’ por presunta corrupción deportiva, los pagos por el asesoramiento y los informes sobre árbitros del exdirigente arbitral José María Enríquez Negreira y su hijo Javier Enríquez Romero. El Barça les llegó a desembolsar un total de 7,6 millones…
Los expresidentes del FC Barcelona Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu han justificado ante la juez Alejandra Gil, que instruye el ‘caso Negreira’ por presunta corrupción deportiva, los pagos por el asesoramiento y los informes sobre árbitros del exdirigente arbitral José María Enríquez Negreira y su hijo Javier Enríquez Romero. El Barça les llegó a desembolsar un total de 7,6 millones de euros durante 18 años.
Los dos exmandatarios han asegurado que esos pagos correspondían a un servicio que heredaron de los anteriores dirigentes de la entidad. Los informes elaborados por el hijo del exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), llegaban a las oficinas del club y eran útiles. «Nos iban bien», han declarado, defendiendo además la pertinencia de contar con esa información para una mayor y mejor preparación de los partidos -frente a los abogados del Real Madrid, que forman parte de la acusación-, y rechazando que la intención fuera sobornar a los árbitros.
Rosell, según las fuentes jurídicas consultadas, lo expuso así en su declaración: «Con 250 euros por informe, ¿cómo se puede comprar a alguien?». Fue más allá y argumentó que el Barça ganaba porque tenía «un equipazo» con Messi y Piqué y, por lo tanto, no tenía ninguna necesidad de pagar a Enríquez Negreira y a su hijo para que influenciaran en los árbitros y estos nos les perjudicaran.

Josep Maria Bartomeu abandona la Ciutat de la Justicia tras declarar por el caso Negreira. / Jordi Cotrina / EPC
Informes reales
En la misma línea se expresó, tras su declaración, Bartomeu, negando la existencia de delito alguno: «Queda claro que había unos servicios tanto de asesoramiento técnico arbitral como unos informes, y había una contraprestación económica. No tiene ningún sentido que con el equipo que teníamos con Messi, el mejor equipo del mundo, nos hiciera falta ayuda arbitral».
Bartomeu, que al igual que Rosell sólo contestó a su abogado, rechazó de plano las acusaciones de corrupción deportiva y explicó que los informes del hijo de Negreira llegaban al club. Esos informes, según el exdirigente azulgrana Albert Soler, se remitían a la Ciutat Esportiva Joan Gamper en Sant Joan Despí, donde se entrena el primer equipo. Si se usaron o no lo aclararán en diciembre los extrenadores del primer equipo Luis Enrique Martínez y Ernesto Valverde, que están citados como testigos por ser los técnicos de la época investigada, junto con Joan Laporta, el antecesor de Rosell al frente de la entidad.

Albert Soler abandona la Ciutat de la Justicia tras declarar por el caso Negreira. / Jordi Cotrina / EPC
Este jueves ha sido un día clave en la investigación sobre el ‘caso Negreira’. Después de dos años y medio de investigación, han sido interrogados como imputados Rosell, que fue incluido en el último momento en la denuncia del fiscal, y Bartomeu, junto con los exejecutivos Albert Soler y Òscar Grau, el CEO del club, y quien canceló el contrato de los Negreira en una época de recorte de gastos en la entidad. También ha comparecido en el juzgado Ana Paula Rufas, la mujer del exdirigente arbitral y que, según la Guardia Civil, habría percibido tres millones de euros entre 1992 y 2023, unos ingresos «aparentemente injustificados». Esta imputada se ha acogido a su derecho a no declarar.

El hijo del exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) José María Enríquez Negreira, Javier Enríquez, a su salida de la Ciutat de la Justícia. / Quique García / EFE
Bronca entre padre e hijo
En cambio, sí ha contestado a las preguntas de la jueza, de los fiscales Luis García Cantón y Ricardo Saez Garea y de su abogado Javier Enríquez Romero, el hijo del exvicepresidente del CTA, que ha admitido que elaboró informes sobre árbitros para el FC Barcelona, pero que él se los entregaba a Josep Contreras, un cargo del club (integrado de manera intermitente en la Comisión Deportiva del club azulgrana y que se encargaba de la representación del Barça B, llamado ahora Barça Atlètic) y éste los remitía a la entidad y los cobraba. De esta manera, Contreras, ya fallecido, hacía de intermediario y se quedaba con una comisión que, según algunas fuentes, era del 45%.
Enríquez Romero ha reconocido que él también había asesorado a otros clubs y que desconocía que su padre tenía relación con el Barça. Ha afirmado que cuando se enteró de esta circunstancia tuvieron una discusión muy fuerte, y que al pedir explicaciones a su progenitor, éste le contestó: «¿Y a ti qué coño te importa?».
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