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El Mundo

Muere de un disparo una empleada de la limpieza que se equivocó de domicilio en Estados Unidos

Una mujer de origen de guatemalteco de 32 años y empleada de la limpieza, María Florinda Ríos Pérez de Velásquez, ha muerto en la población de Whitestown (Estados Unidos) tras recibir un disparo en la cabeza cuando acudió a trabajar a un domicilio equivocado. La fallecida, que iba junto a su marido, también empleado de la limpieza, se equivocó de dirección…

Una mujer de origen de guatemalteco de 32 años y empleada de la limpieza, María Florinda Ríos Pérez de Velásquez, ha muerto en la población de Whitestown (Estados Unidos) tras recibir un disparo en la cabeza cuando acudió a trabajar a un domicilio equivocado. La fallecida, que iba junto a su marido, también empleado de la limpieza, se equivocó de dirección y, cuando se acercó a la vivienda que no tocaba, recibió el disparo mortal. Los servicios sanitarios no pudieron hacer nada por su vida.

La policía metropolitana de la zona ha informado a través de un comunicado que investiga los hechos como un homicidio. Por ahora, asegura haber identificado al propietario de la casa, pero no aclara si ha habido detenciones. Las primeras pesquisas confirman que la fallecida y su marido formaban un equipo de limpieza que por error fue a un domicilio que no era el que tenían asignado, por lo que descartan por completo que intentaran entrar de forma ilegal en la vivienda. Los hechos están en manos de la Fiscalía del Condado de Boone.

Medios locales informan que no está claro si el fiscal presentará cargos contra el presunto autor del disparo. En el estado de Indiana, donde han ocurrido los hechos, hay leyes que permiten la autodefensa personal en casos como la violación de un domicilio. De hecho, la policía que investiga lo ocurrido ha dicho que por ahora se trata de un homicidio, lo que «no implica intención criminal ni culpabilidad legal». Los mismos medios informan que el marido de la fallecida ha asegurado que nunca llegaron a entrar dentro de la vivienda, y ha lamentado que optaran por dispararles en lugar de llamar a la policía.

Llamamiento a la calma

Los hechos han generado un fuerte revuelo en la localidad, situada a unos 30 kilómetros al norte de Indianápolis. La policía ha asegurado que se trata de un «incidente aislado» y que no existe ninguna amenaza conocida para la seguridad pública. «Entendemos que incidentes como este pueden generar preocupación y especulación. Pedimos que se confíe en el proceso de investigación y que se abstenga de compartir información no verificada», han añadido las autoridades locales.

Uno de los problemas que ha surgido es que ha empezado a circular entre la comunidad la versión de que el autor del disparo era un agente de policía. En el mismo comunicado, la policía metropolitana lo ha negado y ha advertido de que es una investigación «compleja» que requerirá tiempo para «ser comprendida en su totalidad». «La desinformación puede causar daño tanto a las personas implicadas como a la integridad de la investigación», sostiene. También ha expresado sus «más sinceras condolencias» a la familia de la fallecida.