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Microsoft ha pedido ayuda al FBI para rastrear las protestas internas en contra de la guerra de Israel en Gaza, según Bloomberg
Microsoft ha pedido ayuda al FBI para tratar de poner fin a la revuelta de un persistente grupo de empleados que, desde hace más de un año, exigen a la compañía que rompa sus relaciones comerciales con Israel y la acusan de ser «cómplice con el genocidio» perpetrado en Gaza.Seguir leyendo….
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Microsoft ha pedido ayuda al FBI para tratar de poner fin a la revuelta de un persistente grupo de empleados que, desde hace más de un año, exigen a la compañía que rompa sus relaciones comerciales con Israel y la acusan de ser «cómplice con el genocidio» perpetrado en Gaza.
Según destapa Bloomberg, el mayor fabricante de software del mundo ha tomado una serie de medidas para sofocar las críticas de esos trabajadores, agrupados en el colectivo No Azure for Genocide. Entre ellas, Microsoft ha eliminado mensajes sobre las protestas en su plataforma laboral interna, ha marcado los correos electrónicos internos que contienen palabras como «Gaza» y ha suspendido y despedido a varios de los manifestantes implicados.
Esos esfuerzos evidencian las dificultades de la segunda compañía más valiosa del mundo para minimizar el impacto de la protesta. La semana pasada, decenas de empleados de Microsoft y simpatizantes de la causa palestina ocuparon el ala este del campus de la sede central de la compañía y organizaron una marcha en kayaks para llevar la manifestación frente a las casas de Satya Nadella y Brad Smith, director ejecutivo y presidente de Microsoft. La policía detuvo a 20 personas.
Espionaje y represión en la nube
No Azure for Genocide denuncia que, al vender herramientas de software e inteligencia artificial al ejército israelí, Microsoft está haciendo negocio con la muerte de decenas de miles de civiles. Azure, el brazo de servicios en la nube de la compañía, lo niega.
No obstante, investigaciones periodísticas cojuntas de +972 News, Local Call y The Guardian han revelado que Israel utiliza los productos de Microsoft para espiar las llamadas telefónicas de miles de palestinos en Gaza y Cisjordania, incluso para justificar ejecuciones extrajudiciales. Desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, el Estado judío ha destinando al menos 10 millones de dólares a contratar los servicios de Microsoft.
Microsoft teme que la pequeña pero ruidosa protesta se convierta en un problema para su reputación a nivel global. Es por eso que el pasado viernes anunció que investigará de forma «urgente» el rol de Azure en la vigilancia perpetrada por la Unidad 8200, la agencia de espionaje militar de Israel.
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