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Michel ve al Girona «más contento» antes del derbi con el Espanyol
El derbi catalán reúne a los dos contendientes contentos. Contento está el Girona, afirmó Míchel Sánchez tras el punto sumado en San Mamés (1-1) que se interpreta como el punto de arranque del equipo. Contento está el Espanyol, que también empató (el 2-2 ante el Valencia, se logró en el tiempo añadido) y cuyo brillante inicio liguero le ha impulsado a…
El derbi catalán reúne a los dos contendientes contentos. Contento está el Girona, afirmó Míchel Sánchez tras el punto sumado en San Mamés (1-1) que se interpreta como el punto de arranque del equipo. Contento está el Espanyol, que también empató (el 2-2 ante el Valencia, se logró en el tiempo añadido) y cuyo brillante inicio liguero le ha impulsado a la cuarta posición de la tabla. Pueden competir en ilusión y en ambición. «Si el Girona tiene ganas de ganar, nosotros todavía más ganas tenemos», garantizó Manolo González desde el prisma blanquiazul.
Los duelos en Primera División han desatado una rivalidad intensa pese a que solo han disputado ocho partidos en la máxima categoría, diez en total. El Girona perdió los dos primeros enfrentamientos en Montilivi y ganó los tres siguientes. El último fue el 4-1 de la pasada campaña, hiriente para los pericos, que al final se salvaron con más holgura que los blanquirrojos. González precisó que no había ningún deseo de venganza: «Yo tengo muchas ganas mañana, por nuestra gente y por nosotros, no por el año pasado, que queda muy lejos. Mirar atrás no te ayuda en nada». El técnico blanquiazul admitió en la rueda de prensa que introdujo «varios cambios» por lo sucedido aquel día –el Espanyol perdía por 4-0 en el minuto 27– y que el Espanyol regreesa a Montilivi como un equipo más sólido y confiazo en sí mismo.

Witsel dispara a portería en la última sesión. / Girona FC
Míchel coincidió con su colega en restar trascendencia al choque. «Para mí es un partido más. Hay mucha repercusión, pero es un partido importante como los demás. No he hablado ni de derbi ni de partido diferente ni nada de esto», expuso el preparador del Girona, que subrayó del Espanyol que «tiene muchas cosas positivas».
«Es un equipo que trabaja muy bien las segundas jugadas y que es capaz de llegar con mucha gente al área rival y es muy bueno en transición», subrayó el entrenador madrileño. El antídoto para neutralizar los contrataques, a su juicio, consistirá en «ganar duelos individuales» y «mirar hacia adelante con la pelota», cuidando más la posesión parza detentar el control del juego.
Míchel ha notado el cambio de humor general tras volver de Bilbao. El punto obtenido, que no logra desenganchar al Girona de la condición de colista, ha tenido un valor anímico y futbolístico. Sirve para alimentar la confianza de los futbolistas. «Tenemos la sensación de que hicimos las cosas bien y que por fin el equipo jugaba junto», analizó el técnico.

Portu y Asprilla, en un entrenamiento de esta semana. / GIRONA FC / NURI MARGUÍ / DDG
Una baja, dos altas
No podrá repetir la alineación aunque quisiera. Donny van de Beek sufró una grave lesión en el tendón de Aquiles que le apartará varios meses de la competición. Podrá utilizar, si lo desea, a los dos sancionados de Bilbao, Vitor Reis y Axel Witsel, que ya han cumplido el castigo. Lemar, David López, Juan Carlos, Abel Ruiz y Tsygankov siguen de baja.
Los dos puntos del Girona se han obtenido fuera en casa. En Montilivi se han cosechado tres derrotas en tres partidos. Míchel insistió en reclamar el apoyo de la hinchada, que en el último encuentro 0-4 con el Levante), hubo pitos al equipo y gritos a la directiva. «Necesitamos la energía de Montilivi para ganar y salir de esta situación», reclamó.
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