Messi asusta a Laporta: el presidente abrirá la campaña electoral en Sant Cugat
Veamos. Pueden ocurrir dos cosas. Una, que a Joan Laporta le haya entrado miedo ante la repentina aparición de Leo Messi. O, dos, que quiera atar, cuanto antes, los 30.184 votos de los socios que le convirtieron en claro vencedor de las últimas elecciones. O, tres, que una cosa le haya llevado a la otra. Es decir, que, surgido el temor…
Veamos. Pueden ocurrir dos cosas. Una, que a Joan Laporta le haya entrado miedo ante la repentina aparición de Leo Messi. O, dos, que quiera atar, cuanto antes, los 30.184 votos de los socios que le convirtieron en claro vencedor de las últimas elecciones. O, tres, que una cosa le haya llevado a la otra. Es decir, que, surgido el temor de que a ‘La Pulga’ se le ocurra decantar las elecciones, el presidente haya decidido atar los votos y simpatías de sus socios cuanto antes.
Que Laporta, por más dicharachero que se muestre, por más seguro de sí mismo que esté, por más convencido que se sienta de ser el emperador del FCBarcelona y el presidente que reinaugurará el Camp Nou, tenga prisa por asegurarse los votos empieza a ser algo evidente. Y, en ese sentido, poco le importa promover otro de los muchos escándalos que le están permitiendo sobrevivir en el sillón presidencial.
Me refiero a que estamos frente a un presidente tan atrevido, tan seguro de sí mismo, tan convencido de que tiene anestesiada y amaestrada a su audiencia y socios, que se atreve a lo que no se han atrevido muchos de sus predecesores: utilizar la maquinaria (y el dinero) del club para asegurarse la reelección. Utilizó a los amigos ricos para que le avalasen y, ahora, utiliza las arcas del FCBarcelona para financiar su campaña.
Es muy posible, sí, muy posible, que Joan Laporta se crea con capacidad de neutralizar a Víctor Font y al resto de opositores, pero empieza a tener dudas de que, si Leo Messi quiere, pueda impedir que ‘La Pulga’ decante las próximas elecciones.
Y es que, Laporta, que no se atrevió, por miedo a perder, a abrir la asamblea a los compromisarios, haciéndola presencial, va y, ahora que empieza a temer por su reelección, sí se atreve a convocar a los socios en Sant Cugat, dicen que la segunda ciudad con mayor número de ‘socis’ y abonados, para pedirles opinión, concederles la palabra (hay quien preguntará por el nuevo patrocinador de Samoa), permitir que vayan con sus abuelos, darles un refrigerio y poner a su disposición tanto la mascota CAT como las copas ganadas la pasada temporada, para que se hagan fotos.
Todo eso, pagado por el Barça, ocurrirá, el próximo miércoles, a partir de las 18.30 horas, en el Teatre-Auditori Emma Vilarasau, después de una junta directiva, que se habrá celebrado en el Monestir. Es, sin duda, el pistoletazo de salida a la campaña electoral, repito, financiado por el club y que servirá, se supone, para contrarrestar el acto que habrá protagonizado, 48 horas antes, Víctor Font, en la Fira de Barcelona, en Montjuïc.
Miedo a Messi
La convocatoria electoral de Laporta, convocada bajo la excusa de que “queremos oír a los socios”, cosa, repito, que impidieron en la asamblea de compromisarios, surge después de que Laporta, teniendo totalmente neutralizados a sus dos grandes enemigos de antaño, Sandro Rosell y Ferran Soriano, viese, en la reaparición estelar, sorprendente, hábil y peligrosa de Leo Messi, un nuevo peligro.
Es evidente, no nos equivoquemos, que a Laporta le da más miedo Messi que Víctor Font, no debemos engañarnos. Laporta cree que ‘La Pulga’ no se atreverá a apoyar candidatura alguna en las próximas elecciones, pero hay quien, ya estos días, recuerda que Leo, cuando quiere hacerse notar, no le duelen prendas.
Leo Messi, a la entrada del Spotifu Camp Nou. / INSTAGRAM LEO MESSI
En ese sentido, es suficiente con recordar, por ejemplo, la contundente respuesta que tuvo ‘D10S’ cuando, en diciembre de 2013, el vicepresidente Javier Faus dijo que no había ninguna necesidad de renovar a Leo “cada tres meses”. “El señor Faus”, dijo Messi, en un audio que difundió entonces como ahora ha difundido el video del Spotify, “no sabe nada de fútbol y quiere gestionar el Barça como si fuera una empresa. El Barça”, terminó sentenciando Leo, “merece ser representado por mejores directivos”. ¿Les suena de algo?
La gracia, la broma, la idea de Messi, que al presidente le pareció un “arrebato simpático y espontáneo”, no tuvo, según ha podido saber El Periódico, nada de simpático y, tal vez, aunque empezase siendo espontáneo (“venga, va, acerquémonos al Camp Nou, ya que estamos aquí al lado”), una vez grabado el video, entró en acción la maquinaria propagandística, de imagen, marketing y redes sociales de la estrella del Inter de Miami para, entonces sí, convertirlo en uno de los videos más visto del año.
Es cierto que la decisión de Leo Messi de visitar el Spotify Camp Nou fue fruto de la improvisación pero, una vez grabado el video, ‘La Pulga’ decidió que aquella cinta se convirtiese en un arma arrojadiza contra Joan Laporta y puso en marca toda su maquinaria mediática.
Es posible que Laporta pueda contraprogramar a Víctor Font, sí, puede, pero le resultará (y lo sabe) imposible contraprogramar a ‘La Pulga’, cuyo poder de convocatoria, a nivel culé, es inmensamente superior al del actual mandatario azulgrana.
Es por eso que el presidente, que necesita salir reelegido, no solo para ser el padre del Spotify Camp Nou sino para que nadie descubra los trucos que ha hecho y cómo se ha endeudado hasta las cejas, ha decidido adelantarse a todo el mundo y bendecir, el próximo miércoles, con el descarado apoyo y financiación del aparato del club, el inicio de la campaña electoral.
Hay quien dice que el pistoletazo de salida electoral lo dio Laporta en el acto del 125 aniversario del Barça, en el Liceo, cuando en su discurso, de casi dos horas, ya dio a entender que se presentaría a la reelección.
Lo que es evidente es que no ha sido la oposición, no, quien le ha metido el miedo en el cuerpo a Laporta, sino alguien que sí es un ‘ser superior’: Leo Messi.