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Los tres desafíos de Xabi en el Real Madrid: recuperar el vestuario, el juego y el apoyo de Florentino
El Real Madrid ha vuelto al trabajo y lo hace con el foco puesto sobre Xabi Alonso. El técnico se marchó a la ventana de noviembre con muchas dudas sobre su labor, tras la derrota en Liverpool y el empate en Vallecas. El tolosarra está muy cuestionado, cuando apenas lleva un tercio de la temporada, y afronta una etapa crucial para…
El Real Madrid ha vuelto al trabajo y lo hace con el foco puesto sobre Xabi Alonso. El técnico se marchó a la ventana de noviembre con muchas dudas sobre su labor, tras la derrota en Liverpool y el empate en Vallecas. El tolosarra está muy cuestionado, cuando apenas lleva un tercio de la temporada, y afronta una etapa crucial para su futuro en el Bernabéu.
De aquí al parón de Navidad, el 20 de diciembre, el Real Madrid afrontará ocho partidos, cinco de ellos fuera de casa. De hecho, los cuatro próximos los jugará lejos de su afición visitando Elche, Grecia (ante Olympiacos), Girona y San Mamés. Luego recibirá al Celta y al Manchester City, viajará a Vitoria y acabará despidiendo el año en el Bernabéu ante el Sevilla. En el calendario aparecen marcados en rojo las visitas a Bilbao y a Atenas, pero, sobre todo, el choque ante el renovado Manchester City de Guardiola el 10 de diciembre en La Castellana. Alonso se enfrenta a un triple desafío. Xabi tiene que recuperar en este mes la autoridad en el vestuario, la solvencia en la pizarra y la confianza del presidente. Tres tareas que no parecen sencillas, vista la deriva que ha tomado su etapa en estos primeros meses de estancia en el banquillo.
EL VESTUARIO
El tolosarra ha visto cómo varios jugadores han cuestionado sus decisiones y alguno, como Vinícius, su autoridad en público. Los episodios vividos con Federico Valverde, que aireó su incomodidad para jugar de lateral en la previa en Kazajistán, los desencuentros constantes con Vinícius desde la seminfinal del Mundial de Clubes hasta el clásico en el Bernabéu, los roces con Endrick, las malas caras de Bellingham, la incomprensión de una parte del vestuario por la titularidad de Mastatuono… Xabi ha perdido la autoridad ante el grupo y debe recuperarla porque su futuro pasa especialmente por ello. Muchos ven similitudes con la corta etapa de Rafa Benítez en el banquillo madridista. Su poca cintura y la oposición frontal de la estrellas del vestuario le acabaron costando el cargo.
EL JUEGO
El Real Madrid que asomó en el Mundial de Clubes, con muchas soluciones tácticas en los partidos, con tres centrales y laterales largos, y con una presión tras pérdida propia de los equipos de Guardiola, espasado. El equipo que ganó al Barcelona lo hizo aculado en su área, sin rastro de la presión alta, y encomendado a las contras, por más que fuera un Barça menor. En Vallecas tampoco exhibió la ambición que prometía Xabi, por no hablar de Liverpool. De allí no salieron goleados los blancos como en el Metropolitano de nuuvo por las intervenciones de Courtois, que está teniendo en las últimas semanas demasiado protagonismo. Además, la meritocracia que implantó a su llegada, y que dejó a Vinícius en el banquillo, le hizo ganarse el respeto del vestuario. Todos los jugadores sentían que podían tener sitio si trabajaban duro. Pero después del Metropolitano, donde recurrió de nuevo al ‘once de los cromos’ de Ancelotti, con todas las figuras titulares, descubrió que nada de lo hablado anteriormente es válido. Alonso ha olvidado la presión alta, la versatilidad táctica y la meritocracia y el equipo vuelve a ser un equipo aburguesado, perezoso a la hora de correr y encomendado a Courtois y Mbappé. Y a eso suma la titularidad política de un Vinícius que sigue sin ser un jugador desequilibrante.

Vinicius y Xabi Alonso evitaron cruzarse tras el cambio. / SERGIO PEREZ / EFE
FLORENTINO
Xabi quedó muy tocado por el desplante de Vinícius en el clásico ante el Barcelona. Florentino Pérez, en lugar de respaldar al entrenador ante el comportamiento egoísta del brasileño, se posicionó del lado del jugador. Como adelantó EL PERIÓDICO el jueves previo al Clásico, Florentino ya había advertido a Xabi que no le gustaba la gestión que estaba haciendo del rol de Vinícius, con el que el club está en negociaciones para cerrar su renovación. Y después de episodio tras el cambio ante el Barcelona, Pérez informó al tolosarra que bajo ningún concepto sancionaría al futbolista. Algo que provocó que Vinícius, que es consciente de que tiene ganado el puso al entrenador, pidiese disculpas a todos en el vestuario (y en un comunicado) menos a Xabi. La situación es tensa, Florentino recela abiertamente de Xabi y de su forma de gestionar el vestuario y lo que ocurre en el césped. Alonso se ha quedado solo porque quienes les recomendaron en los despachos se han colocado ahora de perfil dejándole solo. Xabi no ha logrado seducir a Florentino y ahora resta saber si será capaz de reconducir la relación o si Pérez se cansará de él si se producen más tropiezos que ratifique todas sus sospechas en torno al entrenador vasco.
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