Deportes
Los Mossos no detectaron un «peligro evidente» en la conductora que atropelló seguidores del Espanyol
«El vehículo no fue detectado cometiendo ninguna infracción o generando un peligro evidente que justificara una intervención previa a ser rodeado. No se consideró problemática su presencia en la zona, puesto que tenía el acceso permitido como residente y disponía del distintivo que le autorizaba a atravesar los controles de tráfico». De esta forma el Departament d’Interior justifica que los Mossos…

«El vehículo no fue detectado cometiendo ninguna infracción o generando un peligro evidente que justificara una intervención previa a ser rodeado. No se consideró problemática su presencia en la zona, puesto que tenía el acceso permitido como residente y disponía del distintivo que le autorizaba a atravesar los controles de tráfico«. De esta forma el Departament d’Interior justifica que los Mossos d’Esquadra permitieran el paso a la conductora que el pasado 15 de mayo atropelló a una veintena de seguidores del Espanyol justo antes del partido de fútbol contra el FC Barcelona en el estadio de Cornellà-El Prat. Hubo 14 heridos, dos de ellos graves.
En una respuesta en el Parlament de Catalunya, Interior especifica que, como cada vez que hay partido, se cerró el barrio de la Riera excepto para vecinos y transporte público, y por eso se colocaron controles de acceso entre agentes municipales, seguridad privada y Mossos. Además, añade que el coche accedió por la avenida del Baix Llobregat por un punto de control habilitado para residentes, ya que la conductora estaba identificada correctamente.
Los Mossos no hicieron un dispositivo perimetral cerrado sino dinámico, como sucedía desde hacía 10 años en los partidos del Espanyol, y que antes de ella habían cruzado por ese punto otros vehículos. «El vehículo implicado no fue el primero en entrar por ese acceso, lo que indica que la situación de peligro no era previsible y no había ningún indicio de que requiriese valorar un cambio en la ejecución del dispositivo», que hacía una década que estaba implementado.
Por eso, los Mossos no consideraron que la presencia de la conductora, de 34 años, fuese «una irregularidad» y por eso la dejaron acceder. La mujer está acusada de los delitos contra la seguridad vial, desobediencia a la autoridad y lesiones por imprudencia, ya que aceleró al verse rodeada de seguidores del Espanyol que la increpaban. Los Mossos también destacan que los aficionados del Espanyol se concentraron en el lugar en el que se produjo el atropello mucho antes y se dedicaron a mover contenedores y encender bengalas.
«Situación crítica»
En este sentido, los agentes indican que recibieron el aviso de que el vehículo «estaba inmerso en medio de la masa de personas y era atacado por la multitud» y por eso acudieron rápidamente a la zona. Allí «empezaron a apartar personas que golpeaban» el coche en una «situación crítica». Los Mossos asistieron a las víctimas y establecieron un «perímetro de seguridad rodeando a la conductora que estaba siendo increpada por numerosas personas».
La policía también mantiene que recibieron «ataques directos» por parte de seguidores del Espanyol y por eso usaron «de forma puntual y selectiva» las porras. Los Mossos señalan que desde un primer momento se descartó cualquier motivación terrorista en el atropello y que se informó al Espanyol, al Ayuntamiento de Cornellà de Llobregat y a los responsables de la policía municipal.
Un dron policial hizo un seguimiento de la situación desde el aire así como la asistencia sanitaria y la detención de la conductora. Los agentes también identificaron a los heridos. «Ante la situación generada en el interior del estadio, especialmente por las demandas de un sector de aficionados para suspender el partido, motivadas por los hechos, el número de heridos y, sobre todo, por la interpretación inicial del suceso» se informó por megafonía de que «sólo había heridos leves y que la situación estaba bajo control».
También se hizo una reunión en la media parte entre el director de Seguridad del RCD Espanyol, el Coordinador de Seguridad de Mossos y representantes de los principales grupos de animación del club, que eran los impulsores de la demanda de suspensión. En este encuentro se informó que se trataba de un accidente y que la mayoría de heridos estaban leves menos uno aficionado con una fractura de fémur.
Antes del inicio del partido, los Mossos informaron a los árbitros y a los equipos que el partido no suponía un riesgo y se podía celebrar. El coordinador de seguridad, un inspector de Mossos, no propuso la suspensión del partido pese a que el árbitro comunicó que la llevaría a cabo si se le planteaba formalmente. Esta decisión se hizo valorando la reacción de la mayoría de asistentes al encuentro que a diferencia de la grada de animación no abandonaron sus asientos, pese a que según los Mossos se quedaron en zonas no visibles viendo el partido.
Suscríbete para seguir leyendo
