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El Mundo

El MI5 británico alerta al Parlamento de nuevos intentos de espionaje por parte de China

La principal agencia de seguridad nacional del Reino Unido, el MI5, ha alertado este lunes al Parlamento británico de nuevos intentos de espionaje por parte de China a través de agentes encubiertos. Al menos dos mujeres relacionadas con los servicios de inteligencia chinos han tratado, según las autoridades británicas, de obtener información sensible haciéndose pasar por representantes de empresas y cazatalentos,…

La principal agencia de seguridad nacional del Reino Unido, el MI5, ha alertado este lunes al Parlamento británico de nuevos intentos de espionaje por parte de China a través de agentes encubiertos. Al menos dos mujeres relacionadas con los servicios de inteligencia chinos han tratado, según las autoridades británicas, de obtener información sensible haciéndose pasar por representantes de empresas y cazatalentos, algo que ha sido calificado por el Gobierno como un intento de interferir en la soberanía nacional del país. El Ejecutivo ha anunciado nuevas medidas para reforzar la seguridad nacional frente a las injerencias extranjeras. 

El MI5 ha informado de los intentos de espionaje a los presidentes de las dos Cámaras del Parlamento, quienes han enviado una carta alertando a todos sus miembros. Los dos líderes han señalado que el Ministerio de Seguridad Estatal chino (MSS) está «contactando activamente» a personas con el objetivo de «recopilar información y sentar las bases para establecer relaciones a largo plazo, utilizando redes sociales profesionales, agentes de contratación y consultores que actúan en su nombre».

Las dos mujeres identificadas por la agencia de seguridad británica son Amanda Qui y Shirley Shen, dos ciudadanas chinas quienes operaban como supuestas cazatalentos a través de sus cuentas de LinkedIn. «Se sabe que ambas utilizan perfiles de LinkedIn para llevar a cabo actividades de divulgación a gran escala en nombre de MSS. La alerta también destaca que otros perfiles similares están actuando como fachadas para el espionaje. El MI5 ha emitido esta alerta porque la actividad es específica y está muy extendida», ha asegurado el presidente de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle.

Interferencia extranjera

El secretario de Estado de Seguridad, Dan Jarvis, ha asegurado que China tiene «el listón bajo en cuanto a la información que se considera valiosa» y ha alertado de que no sólo los miembros del Parlamento pueden ser víctimas de actos de espionaje sino también asesores, economistas, analistas geopolíticos y trabajadores de la administración pública. «Esta actividad supone un intento encubierto y calculado por parte de una potencia extranjera de interferir en nuestros asuntos soberanos en favor de sus propios intereses. Y este Gobierno no lo tolerará», ha afirmado Jarvis en una intervención en la Cámara de los Comunes. 

Jarvis ha comunicado a los diputados que coordinará un nuevo Plan de Acción contra la Interferencia Política y el Espionaje para disuadir los intentos de países como China de obtener información sensible. El plan prevé que los servicios de inteligencia impartan sesiones informativas sobre seguridad a los partidos políticos y a los candidatos a las elecciones, así como endurecer las normas sobre donaciones a las formaciones políticas mediante una nueva ley electoral. El Ministerio del Interior también invertirá unos 300 millones de libras esterlinas (340 millones de euros) para renovar la tecnología encriptada en las agencias gubernamentales y para reforzar las capacidades de la policía antiterrorista.

Relaciones con Pekín

Las acusaciones de espionaje han sido calificadas como una «pura invención» y «calumnias maliciosas» por parte de la embajada china en Londres, la cual ha exigido al Gobierno británico que detenga esta «farsa de acusaciones falsas y autoengrandecimiento». Los portavoces de la delegación diplomática han advertido al Ejecutivo que está tomando el «camino equivocado» y que esta deriva puede «socavar las relaciones entre China y el Reino Unido». 

La polémica se suma a otros escándalos que han salido a la luz en los últimos años relacionados con supuestos casos de espionaje chino en el Reino Unido. Unos hechos que han puesto en un aprieto al Gobierno laborista, el cual está tratando de acercar posturas con Pekín para captar inversiones y acelerar el crecimiento económico. El Ejecutivo ha endurecido el tono en las últimas horas, pero la posibilidad de que tome medidas más drásticas todavía se presenta lejana ante el riesgo de romper unas relaciones diplomáticas que se presentan más necesarias que nunca.

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