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Cristina Bucsa, tras su adiós ante Sabalenka en el US Open: «Esta derrota me motiva, voy a conseguir algo grande»
Ganar, incluso en el deporte de élite, no es lo único que cuenta, o al menos no para Cristina Bucsa ahora mismo. Este domingo, en el Abierto de Estados Unidos, la tenista de Torrelavega nacida en Moldavia cayó ante Aryna Sabalenka, que con ese triunfo se ha garantizado el número uno pase lo que pase en Flushing Meadows. Pero los 73…
Ganar, incluso en el deporte de élite, no es lo único que cuenta, o al menos no para Cristina Bucsa ahora mismo. Este domingo, en el Abierto de Estados Unidos, la tenista de Torrelavega nacida en Moldavia cayó ante Aryna Sabalenka, que con ese triunfo se ha garantizado el número uno pase lo que pase en Flushing Meadows. Pero los 73 minutos que bastaron a la bielorrusa para sellar el 6-1 y 6-4 y para seguir surcando su camino hacia la defensa del título también sirvieron a Bucsa, que disputaba su primera ronda de octavos en un Grand Slam, para mucho.
En su breve tiempo en la pista Louis Armstrong, la segunda mayor en el centro de Tenis Billie Jean King, Bucsa sintió que veía «cómo es estar ahí arriba», como las top 10, según explicaba luego a un reducido grupo de periodistas españoles. Y se mostraba decidida a convertir la derrota en un impulso: el de la motivación.
«Voy a conseguir algo grande», prometía. «Este torneo me ha abierto un poco los ojos del gran potencial que tengo. Si mejoro varias cositas más, voy a hacerlo mucho mejor».
El mejor año
Bucsa, que llegó a España desde su Chisanau natal cuando tenía solo 3 años, seguirá trabajando con su padre Ion, que fue biatleta y portador de la bandera olímpica para Moldavia pero se hizo autodidacta entrenador de tenis para guiarla. Seguirá trabajando también con un psicólogo. Y seguirá con sus procesos, como anotar tras cada entreno, o cada enfrentamiento con rivales, claves, ideas sobre las que reflexionar después.

Sabalenka y Bucsa se saludan tras el trinfo de la bielorrusa. / ISHIKA SAMANT / Getty Images via AFP
Es un cóctel que le está dando resultados y ayuda a explicar el metódico y continuado ascenso que Bucsa ha ido viviendo hasta establecerse y mantenerse en el top 100. Y guiada por la filosofía de «tratar de mejorar cada día uno mismo y estar satisfecho con el trabajo», profundizando en un juego que está convencida de que «puede ser peligroso», ha conseguido este año, a los 27, y poco después de lograr por fin patrocinador, sus mejores resultados individuales en grandes.
En Nueva York, además, aún mantiene una puerta abierta en dobles, la modalidad en la que, con Sara Sorribes Tormo, llevó al bronce olímpico en París a España, el país que le dio el pasaporte a los 16 años pero que es su hogar desde mucho antes.
«Torrelavega es el mejor sitio»
Este domingo alguien le preguntaba por Torrelavega, interesándose sobre qué aporta y qué resta estar lejos de los grandes epicentros del deporte profesional. Y la respuesta de Bucsa era que Torrelavega es «el mejor sitio».
«Casa me da todo», decía. «Entreno fenomenal, tengo pistas a todas las horas que quiero, la gente viene y mira mis entrenamientos, hacemos fotos, cualquier cosa… Me da como una energía«, continuaba. «Es un plus más para mostrarles que alguien de un pueblecito pequeñito también puede conseguir grandes cosas».
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