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Chelsea-Barcelona: el ‘Iniestazo’ y otros cuatro momentos para el recuerdo de un clásico europeo
Durante unos años parecía que el FC Barcelona y el Chelsea no se podían evitar. Los cruces de Champions se hicieron frecuentes. Y cada eliminatoria dejaba al menos una escena para el relato inclinado hacia la grandilocuencia. Antes de que se vuelvan a ver las caras en Stamford Bridge este martes, concentramos 14 enfrentamientos previos (cuatro victorias por barba y seis…

Durante unos años parecía que el FC Barcelona y el Chelsea no se podían evitar. Los cruces de Champions se hicieron frecuentes. Y cada eliminatoria dejaba al menos una escena para el relato inclinado hacia la grandilocuencia. Antes de que se vuelvan a ver las caras en Stamford Bridge este martes, concentramos 14 enfrentamientos previos (cuatro victorias por barba y seis empates) en 5 momentos singulares, el ‘Iniestazo’ incluido.
EL PUNTERAZO DE RONALDINHO
2004-05. Octavos de final (2-1 en la ida, 4-2 en la vuelta). Pasó el Chelsea
Aquel Chelsea de Mourinho corría como un galgo. Se puso 3-0 a la carrera. Ronaldinho, de penalti, acortó distancias. Y luego vino el punterazo mágico del brasileño, precedido de unos movimientos de cadera más propios de un carnaval que del fútbol. «Stunning quality, stunning goal«, se maravilló el narrador de la televisión inglesa. Le pareció impresionante, como a todo el mundo. Ese gol clasificaba al Barça a cuartos. Pero faltaba el tanto de John Terry. El cuarto. El VAR, de existir entonces, se habría empleado a fondo para revisar un posible agarrón a Víctor Valdés en el área pequeña.
LA EXPULSIÓN DE DEL HORNO Y EL TEATRO DE MOURINHO
2005-06. Octavos de final (1-2 en la ida, 1-1 en la vuelta). Pasó el Barça
En el partido de ida, un Leo Messi melenudo y que jugaba aún con el 30 (el 10 era de Ronaldinho) desquició a Del Horno, que acabó expulsado. El lateral vizcaíno, que dejó la huella de sus tacos en la rodilla del rosarino, recordaría años después, convertido ya en pelotari, que «traté de frenarlo con mi experiencia y recursos». Recursos de un bruto. Mourinho apeló a las supuestas dotes de interpretación aprendidas por Messi en Catalunya. «Teatro del bueno», dijo en una frase que se hizo memorable. «Vete al teatro, Mounrinho vete al teatro», le cantó en la vuelta el Camp Nou.
EL ‘INIESTAZO’
2008-09. Semifinales (0-0 en la ida, 1-1 en la vuelta). Pasó el Barça.
«Fue algo indescriptible a nivel de sentimientos. Significó mucho y vinieron muchas cosas después. Para un futbolista, entrar en la vida de las personas no tiene precio». Iniesta ha explicado mil veces ese gol del 6 de mayo de 2009. El de Fuentealbilla tenía pelo entonces. Y tuvo una fe que a saber de dónde sacó para superar la expulsión de Abidal, un golazo de Essien y la sequía creativa del equipo. En Stamford Bridge aún hacen rituales de vudú contra Ovrebo, el colegiado noruego al que le reclamaron dos, tres y hasta cuatro penaltis (cada año son más).
EL DÍA QUE SE FRAGUÓ EL ADIÓS DE GUARDIOLA
2011-2012. Semifinales (1-0 en la ida y 2-2 en la vuelta). Pasó el Chelsea.
El Barça se volcó para obtener los dos goles de ventaja que necesitaba en el Camp Nou. En el minuto 37 fue expulsado John Terry, un defensa que nunca destacó por su sutileza. El pase a la final parecía ponerse de cara. Con 2-1, Messi falló un penalti. Y con el tiempo agonizando, Fernando Torres se escapó solo, dribló a Valdés y colocó el 2-2. Desolación general. ¿Es su noche más triste?, le preguntaron a Guardiola. «No, bueno no lo sé. Ni sé cómo me siento. No encuentro qué han hecho mal para no estar en la final mis jugadores. Hemos estado muy cerca. No sé si el año que viene el Barcelona jugará la Champions conmigo. Lo decidiré en los próximos días». Y días después anunció el ‘no’ como respuesta. Año sabático en Nueva York. Y aquel Chelsea de Roberto DiMatteo tuvo mucho que ver.
LA DOBLE SOTANA DE MESSI A COURTOIS
2017-18. Octavos de final (1-1 en la ida y 3-0 en la vuelta). Pasó el Barça.
Es el último emparejamiento entre el Barça y el Chelsea y se recordará porque Messi anotó su gol número 100 en la Champions. Marcó uno en la ida y dos en la vuelta. En los dos en el Camp Nou coló el balón entre las piernas de Courtois, entonces ángel de la guarda en Londres. «No esperaba que Messi fuera a disparar desde ese ángulo y tardé demasiado en cruzar las piernas». Lo dijo el portero belga sobre el primer gol. Valía para el segundo. La de cosas increíbles que se vieron al argentino como azulgrana.
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